Juana Marrero (1820-1894)
- Juana Agustina Marrero Flores nació en Córdoba, Veracruz, el 29 de agosto de 1820, hija de Francisco Marrero (¿?-20 de abril de 1834) y María Faustina Flores (ca. 1800-1860), españoles. Fue bautizada en la parroquia de la villa, actual catedral, pero la familia se trasladó a Huatusco a los cuatro meses de nacida, por lo que Juana afirmó el resto de su vida ser originaria de esta población.
- Juana Marrero era la tercera de seis hermanos:
- Leonarda Marrero Flores (Córdoba, 1810-Huatusco, 8 de mayo de 1888), casada.
- José Francisco Braulio Marrero Flores (Córdoba, 26 de marzo de 1818-Tlaxopa, 25 de octubre de 1865), casado el 20 de noviembre de 1845 en Huatusco con Bonifacia Isidra Paz Pizarro (1830-¿?), originaria de Chocamán. Francisco Marrero murió el 25 de octubre de 1865 en la acción de armas de Tlaxopa contra una columna imperial; fue sepultado en Huatusco.
- José Ignacio Marrero Flores (Huatusco, 1826-¿?), casado el 29 de octubre de 1844 con María Polonia Pacheco Vallejos (1829-¿?).
- José María Marrero Flores (Huatusco, 1827-20 de abril de 1901), casado el 17 de noviembre de 1846 con María Josefa Ordoñez (Huatusco, 1820-ca. 1890), muerto de “influenza”. Habitó en el núm. 50 de la calle del Teatro Solleiro.
- Manuel Marrero Flores (Huatusco, 1834-9 de febrero de 1889), casado en primeras nupcias con María de los Santos, con quien procreó a José Francisco del Pilar Marrero de los Santos (Huatusco, 12 de octubre de 1855-¿?), y casado en segundas nupcias el 10 de mayo de 1861 con María Petronila Carrasco Rodríguez (1835-¿?). Operó bajo las órdenes del coronel Honorato Domínguez durante la intervención francesa.
- El 19 de mayo de 1838, a los 18 años, Juana Marrero contrajo primeras nupcias con José María Cevallos Ávila (Ciudad de México, 1787-Huatusco, ca. 1845), hijo de José Antonio Cevallos y María Lorenzo Ávila, vecino de Huatusco desde 1808 y viudo de Victoriana García Gamboa desde 1835. Tuvieron tres hijos:
- José María de Jesús Cevallos Marrero (4 de mayo de 1839-21 de octubre de 1868). Murió a los 29 años por “afecciones pulmonares”, soltero.
- María de Jesús Silvestre Cevallos Marrero (31 de diciembre de 1840-16 de julio de 1910), casada el 18 de junio de 1870 con Ignacio Canseco Ortiz (1841-¿?), quien fue jefe político de Huatusco desde 1892.
- “Una criatura que sólo alcanzó el agua de bautismo” (18 septiembre 1843).
- Juana Marrero enviudó ha. 1845 y el 14 de diciembre de 1847 se casó en segundas nupcias con José Vicente Gómez (Huatusco, 1810-16 de mayo de 1880), “no indígena”. Vivieron en el núm. 39-40 de la calle del Progreso y tuvieron diez hijos, todos nacidos en Huatusco, pero con seguridad sólo seis llegaron a la adultez:
- María Guadalupe Salomé de Jesús Gómez Marrero (23 de octubre de 1848-15 de diciembre de 1859).
- Vicente Gómez Marrero (1851-29 de marzo de 1914). Comerciante, casado con Teresa María de Jesús González.
- José Luis Mariano Gómez Marrero (29 de julio de 1852-23 de febrero de 1894), casado con Sofía González Morales (1868-5 de abril de 1894).
- María Josefa Modesta Gómez Marrero (24 de febrero de 1856-¿?).
- Manuela Gómez Marrero (1857-12 de abril de 1905), casada con Vicente Martínez, empleado municipal de Córdoba.
- José Francisco Gómez Marrero (1858-4 de mayo de 1860).
- Isabel Filomena de Jesús Gómez Marrero (14 de julio de 1859-1922), casada el 5 de abril de 1894 con Lauro Bonilla Ricaño (1858-5 de abril de 1894).
- Manuel Eduardo Gómez Marrero (1860-2 de agosto de 1864).
- Rosa Gómez Marrero (1865-9 de enero de 1915), casada con Luis Díaz: hijo Remigio Díaz Marrero (1883-¿?).
- Francisco Gómez Marrero (1869-3 de febrero de 1896).
- Juana Marrero falleció el 11 de septiembre de 1894 a las 9:00 am en Huatusco, de un “ataque al corazón”, según el acta de defunción parroquial, o de “uretra” (¿uretritis?), según la declaración del médico Darío Méndez ante el registro civil. Tenía 74 años; fue sepultada en el panteón municipal.
- Consideraciones importantes:
En total, Juana Marrero tuvo 13 hijos en dos matrimonios, de los cuales ocho llegaron a la adultez con seguridad, posiblemente una más. En otras palabras, estuvo embarazada por casi de 10 años de su vida (cuando menos). Tener esa cantidad de hijos se hizo común a mediados del siglo XX, pero en esta época era raro y habla más bien de una situación de privilegio y holgura, gracias a la cual se podía alimentar a tantas bocas.
Marrero tuvo una vida marcada por la muerte de sus seres queridos: presenció la defunción de casi todos sus hermanos (4), de sus dos esposos, de al menos cuatro hijos recién nacidos o infantes y de al menos tres de sus hijos adultos. Seguramente fue heredera universal de su primer esposo, José María Cevallos, quien, por su cercanía con “labradores” a decir de las fuentes, seguramente arrendaba o cultivaba tierras propias. No existe evidencia del trabajo de su segundo esposo, José Vicente Gómez, pero es posible que se dedicara al comercio o al arrendamiento.
El 1 de mayo de 1863, cuando a Juana Marrero se le confió la salud de Clément Maudet, tenía 43 años, y su esposo, José Vicente Gómez, 53. Fue un momento -no tan común de su vida adulta- en el que no estaba embarazada; sin embargo, además de dedicarse a las labores del hogar, estaba a cargo de seis o cinco niños: los menores de tres y cuatro años y el mayor, de 12. Había perdido recientemente a tres hijos: en 1860 a José Francisco, en 1859 a María Guadalupe y en 1856 a María Josefa. Es probable que los dos hijos de su primer matrimonio, adultos de 24 y 23 años respectivamente, siguieran viviendo en su casa en 1863, ya que José María aparentemente no se casó y moriría cinco años después de “afecciones pulmonares” y María de Jesús se casó hasta 1870 con Ignacio Canseco, vecino popular e influyente, dedicado a la política local, que llegaría a ser nombrado jefe político en 1892 por el gobernador Teodoro A. Dehesa.
Dicho esto, considero muy poco probable que Juana Marrero haya tenido tiempo de formar parte de la compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, para lo cual, además, debía de cumplir con los votos de castidad y pobreza (en 1865 y 1869 tuvo dos hijos más) y vestir hábito, que no porta en las fotos que conocemos de ella. Me parece que la versión francesa del siglo XX agregó esto a su currículum por la impresión que provocó el hecho de que cuidara a un oficial francés a punto de morir y por haber existido un establecimiento de esta congregación en Huatusco, al cual, eso sí, pudo haber donado dinero. Sobre esta supuesta afiliación no existen evidencias en las fuentes.


Retrato de Juana Marrero
hacia 1870-1890
Collección familiar.
Juana Marrero y José Vicente Gómez (atrib.)
hacia 1850-1870
« Orden de Guadalupe » (grupo Facebook)
La guerilla de Francisco Marrero y Manuel Marrero
Los hermanos José Francisco Braulio Marrero Flores y Manuel Marrero Flores, con rango de oficial, pertenecían a la guardia nacional de Huatusco al mando del teniente coronel Marcos Heredia. La fuerza de Heredia formó parte de la guerrilla del coronel Honorato Domínguez, que operó contra el ejército francés desde 1862, aunque también tenía intenciones de lucro a través de abigeato y robo a comerciantes. Los hermanos Marrero participaron en el combate de Camarón y en otras acciones de armas de 1862 y 1863, como integrantes de la guardia nacional huatusqueña.
En la segunda mitad de 1863, tras la toma de Puebla por el ejército francés, una columna imperial ocupó Huatusco, formó un gobierno y expulsó a las fuerzas republicanas de la región. En 1864 muchos republicanos se indultaron -posiblemente los hermanos Marrero también- y Domínguez mudó su centro de operaciones a la línea de Paso de Ovejas, Actopan y La Antigua. Sin embargo, a mediados de 1865, el repliegue del ejército francés al centro y norte de México y el reducimiento de la guarniciones imperiales del centro del estado de Veracruz, facilitaron que el general republicano Ignacio Alatorre formara un fuerte contingente de 600 soldados con centro en Tlapacoyan, con el cual amenazó la línea de Xalapa. Esto ocasionó que las fuerzas imperiales se concentraran en Xalapa para defenderse mejor y abandonaran varias poblaciones de los alrededores, entre ellas Huatusco, lo que a su vez provocó que cayeran en poder de tropas republicanas que se volvían a pronunciar y que reconocían a Honorato Domínguez como superior.
En septiembre de 1864 un grupo de vecinos de Tepetlaxco se pronunció contra el imperio y el comandante Francisco Marrero, tras meses de estar fuera de escena, aprovechó para formar una fuerza en los alrededores de Huatusco, a la cual probablemente se integró su hermano Manuel. La ausencia de tropas imperiales le permitió sostenerse y tomar control de la región: los escasos soldados de la guardia civil de Coscomatepec se refugiaron en Huatusco, por lo que la guarnición imperial de esta plaza, aumentada a 30 soldados, cavó trincheras a prisa para defenderse. El 28 de septiembre de 1865, Marrero atacó Huatusco por sorpresa: se acercó sin ser detectado y los 30 soldados de la guardia civil se replegaron de las trincheras a la parroquia, pero varios se pasaron a los republicanos. Resistieron ocho horas, hasta que murió su oficial al mando y los demás quedaron prisioneros. Tras tomar Huatusco, Marrero requisó caballos y mulas a los vecinos, prohibió la venta de licores para evitar desórdenes, impuso un préstamo de 2 mil pesos y se retiró esa misma tarde a La Pitaya para no ser atacado.
Las guerrillas de Paso del Macho a Veracruz, como la del comandante Sotomayor, se subordinaron a Marrero, quien permaneció al asecho de Orizaba y Huatusco, viviendo del saqueo; según un informe imperial, llegó a tener a su mando a 140 soldados de infantería y 80 jinetes. El 23 de octubre, Marrero tomó el pueblo de Necoxtla, donde sus tropas asesinaron a dos hombres y dos mujeres por defender sus intereses y “cometieron excesos”. Dos días después, el capitán Kalmucky con 30 húsares austriacos y 25 hombres de la guardia móvil de Orizaba sorprendió a Marrero en Tlaxopa, quien murió en duelo personal contra Kalmucky. También cayeron otros siete de sus hombres; la fuerza fue perseguida hasta dos leguas de Huatusco y se dispersó.
Es probable que Manuel Marrero se retirara a la vida privada o que reconociera el imperio, ya que en marzo de 1867 un individuo con su apellido se hallaba como jefe de la guarnición del puerto de Veracruz, último bastión imperial. Sin embargo, también es probable que volviera a la lucha con los republicanos a mediados de 1866 porque se sabe de otra persona de apellido Marrero combatió en las filas de Alatorre por esos meses, cuando las filas republicanas aumentaron radicalmente por la retirada del ejército francés.
du fait du retrait de l’armée française.
Héctor Strobel

Fuentes:
- Archivo de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Córdoba. Libros de bautismos.
- Archivo de la Parroquia de San Antonio de Padua Huatusco. Libros de bautismos, matrimonios y defunciones.
- Archivo del Registro Civil del Estado de Veracruz. Libros de nacimientos, matrimonios y defunciones de Huatusco.
- “Derrota de Marrero y Figueroa”, en El Diario del Imperio, 3 de noviembre de 1865, p. 1.
- Rivera Cambas, Manuel, Historia de la intervención europea y norteamericana en México y del imperio de Maximiliano de Habsburgo, III tt., Tipografía de Aguilar e hijos, Ciudad de México, 1888-1895.
- Strobel, Héctor, Xalapa durante la intervención francesa y el segundo imperio, 1861-1867, 2ª ed., Xalapa, Ayuntamiento de Xalapa, 2023.

